Cuando pienso en la riqueza
cultural de un sitio de un lugar, es muy difícil no recordar que Loja es un
referente de la cultura a nivel nacional, la forma de ser del lojano es única
irrepetible, quizá el abandono de las autoridades y las escasas diversiones de
antaño obligaban a sus moradores a crear, quizás el hecho de ser una ciudad
atravesada por dos ríos vuelve a sus habitantes románticos y nostálgicos,
artistas de ilusiones, forjadores de sueños imposibles, constructores de su propio
destino.
Y la ciudad creció y en ella
quedaron atrapados en sus modernas calles, monumentos y lugares que contaban
viejas anécdotas de un pasado glorioso, pero que a muchos de las nuevas
generaciones no les dice nada. Y así
tenemos muchas costumbres y tradiciones que la mayoría las sigue pero sin saber
de dónde o porque surgieron, quizá no interese, quizá si, quien lo sabe.





